Escasez de programadores. Pero sobre todo, de programadoras

En España podemos observar la mayor presencia de hombres en todas las ramas de las STEM y especialmente en el mundo de la programa

La pionera de la informática fue una mujer. En el S. XIX, Ada Lovelace escribió el primer programa informático sirviéndose de un antepasado de los ordenadores actuales. Sin embargo, en el mundo de la tecnología y la programación solo se conocen nombres masculinos. Bill Gates (Microsoft) o James Gosling (Java) son dos ejemplos de los muchos programadores que deben su fama en la historia de la informática a su invención de lenguajes de programación o sistemas operativos.

 

En España podemos observar la mayor presencia de hombres en todas las ramas de las STEM (de las siglas en inglés Science, Technology, Engineering and Maths) y especialmente en el mundo de la programación. El reciente sondeo CodingGame Developer Survey, indica que el 90% de los programadores encuestados a nivel global son hombres. Pero, ¿dónde están las chicas? ¿Por qué no tienen casi presencia en esta profesión?

 

La programación es una de las habilidades más demandadas actualmente, de acuerdo a los datos disponibles en portales de empleo como ticjobs.es e Infojobs. De acuerdo con un estudio del primero, los desarrolladores, especialmente full-stack, son los más demandados del sector  y su necesidad sigue creciendo. Stack Overflow calcula que en Europa hay una escasez de 300.000 programadores, y en España esa cifra llega a los 10.000. De acuerdo con los datos de Immune,  la educación tradicional no es capaz de producir profesionales adaptados a los rápidos cambios tecnológicos del sector y hacen falta enfoques pedagógicos innovadores y rápidos para cubrir esa brecha.

 

Este problema educativo subyace en la falta de vocación por la programación entre las mujeres. Los estereotipos en el sistema educativo, junto con las expectativas de la sociedad y las familias, empujan a las chicas hacia disciplinas como Ciencias de la Salud o Sociales, Humanidades y Derecho. Según la OCDE, a los 15 años la gran mayoría de las chicas declaran no ser buenas en Matemáticas, y esto influye en su rechazo a las ingenierías ya que temen no ser capaces de sacar adelante los estudios.

 

Nuevas iniciativas inclusivas en el mundo de la programación

Sin embargo, algo se está moviendo en España. Cada vez existen más movimientos y empresas comprometidas a atraer a las chicas a este campo. Es el caso de iniciativas como Mujeres Tech que intentan fomentar el interés por la tecnología y el desarrollo de software entre niñas y adolescentes. En Madrid, además, proliferan grupos de mujeres involucradas en la tecnología y la programación, como R-Ladies y Py-Ladies, donde programadoras y aficionadas comparten ideas y conocimiento  e intentan hacerse un hueco en el ecosistema digital.

 

Academias de formación en habilidades digitales como Wild Code School, están también volcadas en fomentar vocaciones femeninas por la programación.  Esta escuela, fundada en Francia por Anna Stépanoff, siempre ha sido muy activa en el fomento del rol de las mujeres. “En la escuela – comenta la fundadora, graduada en Harvard – invitamos a todo el mundo a quitarse los zapatos. Yo misma estaba cansada de llevar tacones al trabajo, así que al abrir la escuela decidí que aquí todos seríamos iguales y por eso chicos y chicas nos descalzamos con ese fin. Además de divertido, todos nos sentimos a gusto, como en casa”. La escuela se instala ahora en Madrid, donde ofrecen cinco becas 100% financiadas a mujeres a partir de los 18 años, de forma que puedan cursar su formación en Programación Web. En cinco meses, estas mujeres, junto con sus compañeros de promoción, estarán preparadas para trabajar como programadoras junior. Wild Code School cuenta entre sus clases con un 30% de alumnas, un porcentaje mucho más alto que el 10% de la realidad laboral.  “Conseguimos estos números gracias a nuestra práctica inclusiva. – continúa la fundadora – También intentamos crear referentes contratando a formadoras. Son muy difíciles de encontrar, pero creemos que hay que dar ejemplo cercanos a las chicas y que vean que hay hueco para ellas en este mundillo y que su aportación es imprescindible”.

 

Algo se está moviendo. Esperemos la inercia continúe y que dentro de unos años podamos hablar de igualdad y contar con referentes femeninos de peso que animen a las chicas a lanzarse al mundo de la tecnología con confianza.

 

 

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