Carolina Jeux: Hoy, nada de aquello es así

- Carolina Jeux Conde. CEO de Telefónica Educación Digital

El cierre de etapas supone el inicio de otras, generalmente apasionantes por los cambios que provocan y las oportunidades que generan. Salir de la Universidad ha significado, durante la era analógica, el inicio de un nuevo momento en el que se pone en valor lo aprendido, en un puesto de trabajo para el cual se formó el estudiante y comenzar una etapa en la que se profundizan conocimientos sobre dicha área de la mano de los compañeros, mentores, etc.. Y,  por supuesto, el inicio de una etapa  de más formación.

Hoy nada de esto es así. Inmersos en plena revolución digital, la velocidad a la que se transforman los mercados y las empresas se acelera a un ritmo exponencial que supera las transformaciones de otras épocas.

Estos cambios tecnológicos permeabilizan en toda la sociedad y en todas sus estructuras, provocando la necesidad de nuevos perfiles laborales e incluso obligando a redefinir la mayoría de los existentes, porque todos, en mayor o menor medida, se verán afectados.

Este paradigma está avalado ya por datos que ha ofrecido la Comisión Europea, alertando de que  la demanda de profesionales TIC no satisfecha en Europa fue de entre 450.000 y 560.000 profesionales en 2015, y para 2020 se prevé entre 730.000 y 1.300.000.  Por tanto, estamos hablando de que necesitamos profesionales muy cualificados y con una gran capacidad de adaptación, flexibilidad y aprendizaje continuo.

La pregunta que nos debemos realizar es: ¿Estamos preparados para este futuro apasionante? El sistema educativo debe abordar retos y desafíos, que ya no pueden quedar postergados, porque de su consecución depende, unido a otros factores, el crecimiento económico y social mundial. Entre los muchos retos a los que debe hacer frente, se podrían destacar: la igualdad de acceso, la capacitación del personal, la formación basada en competencias, la idoneidad de los planes de estudios ante las demandas de la sociedad y los nuevos escenarios empresariales; el establecimiento de acuerdos de cooperación entre instituciones, gobiernos y empresas; y sobre todo, cómo aprovecharse de las nuevas oportunidades que posibilita la tecnología, incrementando y facilitando la manera de producir, organizar, difundir y controlar el saber y el acceso al mismo.

 

–Aprender a aprender—

Bien es cierto que han aparecido iniciativas no regladas como ecole42, de Free,  Generation de McKinsey,  o incluso el de Telefónica, Talentum Empleo, entre otras, que intentan suplir estas carencias pero esto no es suficiente.

Este nuevo paradigma aboca indefectiblemente a un aprendizaje permanente, a reinventarse constantemente y a aprender a aprender. El individuo se tiene que responsabilizar de su carrera profesional y de su propio desarrollo y crecimiento. Una de las soluciones que se ofrecen para llevar a cabo el autoaprendizaje son los MOOCs (Massive Open Online Courses). Este tipo de formación permite una rápida adecuación a las necesidades formativas tanto de los estudiantes como de los profesionales en activo. Los últimos datos consolidados del año 2015 no ofrecen dudas. El número de usuarios que se matricularon en al menos un curso MOOC fue de 35 millones, el doble respecto a 2014.

Por tanto, esta vía será una de las que se impondrá, ya que permite democratizar el acceso al conocimiento ofreciendo en abierto una amplia oferta formativa, generando una comunidad de aprendizaje colaborativo internacional que elimina las fronteras del conocimiento y reduciendo los costes de la impartición de la formación hasta niveles residuales.  Por ejemplo, el curso de Programación en HTML5, impartido en MiríadaX (primera plataforma iberoamericana de MOOC de Telefónica Educación Digital y Universia), de 50 horas de duración, ofrece un ratio curso/alumno de 0,007€, teniendo en cuenta que lo completaron 14.459 alumnos.

A tenor de estas expectativas, las empresas e instituciones también deben ofrecer herramientas flexibles para que su talento interno incremente su competitividad y competencia. Para ello, la formación on line ofrece ventajas muy valiosas: Por su flexibilidad, facilitando un conocimiento muy cercano al negocio, optimizando el expertise interno y volcándolo a toda la organización; por fomentar el aprendizaje social desarrollando la inteligencia colaborativa; por su aprendizaje experiencial gracias a los simuladores que recrean situaciones reales a costes mínimos y específicos para el negocio; por la coherencia y simultaneidad de mensajes en organizaciones extensas; y todo ello a cualquier hora y en cualquier lugar.

Por tanto, el aprendizaje a lo largo de toda la vida ya no será exclusivo de unos empleos o profesiones, sino que será el arquetipo que marcará la vida profesional de los egresados en esta revolución digital.

 

 

Carolina Jeux Conde

Es ingeniera Superior Informática por la Universidad Politécnica de Madrid y Máster por INSEAD. Jeux se incorporó a Telefónica en 2001 y actualmente es CEO de Telefónica Educación Digital. Previamente, ocupó puestos de responsabilidad en Arthur Andersen y Alcatel-Lucent. Su experiencia en el sector de la tecnología educativa es de más de 20 años.

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