Ya tenemos a doce mil alumnos encuestados

  • Encuesta EDUCA 2020/Fundación Axa/GAD3 sobre enseñanzas medias
*Un sondeo de enormes proporciones para conocer cómo enfocan nuestros jóvenes su futuro.

Hemos, al fin, completado nuestros objetivos. Y los hemos sobrepasado. Queríamos encuestar a diez mil estudiantes de Bachillerato y Formación Profesional, jóvenes de entre 16 y 19 años de toda España, para averiguar qué esperan de su vida laboral. Ya vamos por las doce mil respuestas. Hemos conseguido muestras válidas y representativas en todas las autonomías, en todas las principales ciudades españolas. Ni una sola capital de provincia ha quedado sin encuestar. Durante algo más de cuatro meses, centenares de institutos, de colegios públicos, privados, concertados y, desde luego, centenares  de personas, consejerías y concejalías de Educación, el propio Ministerio, mucha sociedad civil, se han esforzado por ayudarnos en nuestro propósito. Gracias a todos: pensamos que han contribuido a una buena causa.

 

Creemos haber realizado un trabajo, demoscópico y periodístico, casi sin precedentes: tratábamos de saber cómo reaccionan los futuros universitarios, los profesionales del mañana, ante los retos que tienen planteados. Dentro de tres semanas tendremos los resultados, sistematizados por la empresa GAD3, que colabora con Educa 2020 y  con la Fundación Axa en sus investigaciones. Y, sin duda, estos resultados serán noticia, porque jamás se ha llevado a cabo un trabajo así.

 

¿Son conscientes nuestros futuros universitarios, quienes sigan cursos de Formación Profesional, aquellos que no prosigan sus estudios y se integren en la vida laboral, de lo que les depara el futuro? ¿Lo somos sus mayores, cuando tenemos que admitir que el 70 por ciento del universo que representa nuestra encuesta se desempeñará en trabajos que aún ni siquiera existen, mientras que el cuarenta por ciento de los ahora existentes desaparecerá? Es este un reto apasionante, el gran tema del futuro, que trataremos de desarrollar en la publicación que albergue los resultados de nuestra encuesta, una vez que GAD3 los haya sistematizado, puesto en orden y certificado.

 

Por nuestra parte, solo podemos asegurar que el trabajo de campo ha sido apasionante. Hemos tenido que recurrir a parlamentarios, redes de colegios públicos y privados, consejeros de Educación de numerosas autonomías y concejalías de lo mismo en decenas de ayuntamientos. Han colaborado en este estudio delegados del Gobierno, presidentes de Diputación, empresarios y trabajadores de la educación, el propio Ministerio, comenzando por quien lo encabeza, Iñigo Méndez de Vigo…Ha sido el nuestro un trabajo, sin embargo, de la sociedad civil: mucha, mucha gente se ha movilizado para conseguir el resultado que pronto ofreceremos a nuestros lectores. Que todos los que han colaborado en esta investigación sepan que nos animaban las mejores intenciones de servir al país en la humilde medida de nuestras fuerzas.

La España heterogénea

No hemos logrado este resultado, claro está, sin vencer dificultades. No todas las autonomías han colaborado con nosotros con igual entusiasmo, esta es la verdad; España es un país heterogéneo, donde cada territorio es muy celoso de su autonomía, de sus peculiaridades. Y ese mundo a veces variopinto comienza a evidenciarse desde la educación. Es un fenómeno a veces enriquecedor, pero en otras ocasiones complica cualquier trabajo de coordinación a nivel nacional.

 

Ello se plasma, al final, en las diferencias que ya constatamos en las actitudes de los universitarios de todo el país cuando, hace un año, realizamos una encuesta con nueve mil muestras para conocer su espíritu más o menos emprendedor: lo publicanos en el libro ‘Universidad y empleo’, del que hemos repartido más de cuatro mil ejemplares por centros universitarios e institucionales de toda España. Ahora queremos saber si esta tónica dispar resulta igualmente evidente en los ‘hermanos menores’ de nuestros universitarios, es decir, los estudiantes de enseñanzas medias.

Estamos, ni más ni menos, lanzando un cable para conocer el futuro. El de nuestros hijos, el nuestro propio, porque ellos, los que ahora son encuestados en este trabajo, tienen la llave del porvenir de sus mayores.     

 

 

 

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*